Aquí van los últimos artilugios que he ido incorporando a la cocina. A este paso voy a tener que ampliarla, porque ya me resulta difícil, por no decir imposible,  colocar cada cosa en su sitio. Y Lo mismo cuando necesito sacar algún cacharro, que suelen caerse los que están al lado… gajes del oficio.

Medidores: me los regalaron mis amigos de Tubal y son una monada; son dos conjuntos distintos; uno es un juego de medidas de cuchara, en sus distintos tamaños, que vienen muy bien para el azúcar o la sal, pues llega hasta la “pizca”. El otro, es un juego de medidores de taza, también en distintas capacidades, y sirven para medir arroz, harina, etc. Como me encantan y además pesan muy poco, quiero colgarlos en la pared con un soporte de goma de los que se adhieren.

Tabla de corte para la cocina: se considera un utensilio indispensable porque no solo protege la superficie de trabajo sino también porque evita el deterioro de los cuchillos. Las hay de distintos materiales, pero ésta es de madera y está hecha a medida por un carpintero muy creativo. Teniendo en cuenta que sobre ellas se colocan alimentos tanto crudos como cocinados, es preciso observar una absoluta higiene en las tablas de corte. Incluso a veces se aconseja tener en la cocina dos tablas distintas: una para alimentos crudos y otra para los cocinados. La tabla de corte de la cocina debe limpiarse con lejía después de su uso.

Bolsita enfriadora: es una de las pijadas que encontré últimamente en el Bazar Victoria. Me pareció muy útil. Tiene asas y forma alargada para contener y transportar una botella de litro de agua, cerveza o vino. Para ello es preciso introducirla en el congelador antes de utilizarla.

Peso y termómetro electrónico: Es una báscula de gran precisión. Debería ir colgada en la pared pero no hemos querido hacer más agujeros en los azulejos. Además, es reloj y termómetro y tiene un diseño moderno. Era la última que quedaba en el Bazar.

Frutero clásico tres pisos: al fín lo encontré en una tienda del centro de Sevilla. Es el frutero de toda la vida, en cristal, y con tres plataformas muy amplias. Al menos puedo colocar tres kilos de fruta, con lo que toda está recogida sin ocupar demasiado espacio en la encimera. Además es muy decorativo.