No solo de crisis vive la pobreza. Antes el mundo ya era injusto, con 963 millones de hambrientos. Y España, en sus “buenos años”, mantenía un nivel de pobreza del 20%, creciendo a la vez el PIB y las desigualdades sociales. Son afirmaciones del secretario general de Cáritas Española, Sebastián Mora Rosado, en su conferencia del pasado lunes 24 en el Casino Gaditano, en una edición más del Foro de Cádiz, ciclo que impulsa Cajasol, el Casino y el Grupo Joly.

Hasta hace poco teníamos en España un 18% de la población con serios problemas económicos y un 4% con pobreza severa. Pero la crisis ha agravado claramente la situación entre los años 2007-2009, con un aumento de tres puntos. Por eso –asevera Sebastián Mora- , “nuestro país tiene un modelo social virtual, un gigante con pies de barro, donde corríamos hacia delante en una carrera en la que pensábamos que no iba a llegar el final, pero éste llegó”. Y la pobreza siguió aumentando, y la exclusión social subió 13 puntos.

Precisamente Cáritas está llevando a cabo una campaña denominada “Son personas, no números”, actuando sobre los dramas personales que vienen asociados a la alta tasa de desempleo, no comparables al paro de los años 90, pues entonces el cabeza de familia, que la sustentaba, sí tenía trabajo. Sin embargo hoy, se estima que más de 400.000 familias no tienen ningún ingreso económico. Para colmo, cuando finalice la ayuda del Prodi, serán 500.000.

Para ello esta organización humanitaria cuenta con la ayuda de más de 60.000 voluntarios, que desde 2008 han pasado de atender desde 400.000 usuarios al doble, por haber tenido que asumir servicios antes prestados por los ayuntamientos, adelantando incluso dinero a los municipios para mayor rapidez.

Sebastián Mora describió el colectivo que él llama los que “nunca pensé que iba a estar pidiendo ayuda a Cáritas”, formado por parejas de jóvenes con hijos que han llegado al desempleo, o bien mujeres jóvenes solas con hijos a su cargo, o incluso personas de más de 45 años que no pueden encontrar trabajo, y la población inmigrante. Y lo peor de todo según Mora es la gente que vive en la calle por haber perdido su vivienda, pero que aún sigue debiendo a las entidades financieras.

A la vista de esta dura realidad social, el secretario de Cáritas pidió reflexionar sobre nuestro actual modelo económico y social, con importantes déficits, reflejo de una profunda crisis de valores, de sentido de la vida y de la sociedad. Y a tal fin pidió el compromiso para que la lucha contra la pobreza y la exclusión social sea un tema de todos. Sebastián Mora aludió a la llamada “solidaridad egoísta”, que nace de la mayor percepción del riesgo hacia la pobreza (me puede pasar a mí).

En relación al voluntariado de Cáritas, Mora habló de que éste se ha formado en tres aspectos: que tienen enfrente a una persona, que no se puede arreglar todo y que es necesario saber diagnosticar (no todos necesitan lo mismo). El voluntario medio es una mujer mayor de 62 años, que colabora con su parroquia. Actualmente también están entrando numerosos jóvenes como voluntarios de Cáritas.

Sobre el futuro, ya en el turno de preguntas, Sebastián Mora respondió que no cree que las condiciones vayan a mejorar a corto plazo, por lo que los pobres tardarán en ver la recuperación económica, sobre todo por los recortes sociales, que según dice “se hacen a costa de los más pobres”. Hay que combatir la crisis con la ayuda comunitaria.

Fuente: Diario de Cádiz