Todo por la crisis, olvidando incluso por unos días la moneda oficial, el euro, y admitiendo pesetas sin límite, aquéllas que tal vez estén guardadas, ocultas, olvidadas en bolsitas, cajones o escritorios. Y por eso, la Asociación de comerciantes del barrio de Santa María (Cosama) ha lanzado una campaña que permitirá a 35 comercios asociados bajar sus precios en algunos productos, abonando el importe de la compra en las antiguas pesetas. La campaña se presentó el pasado martes 2 de noviembre, en la sede de la asociación, contando con varios representantes del Ayuntamiento de Cádiz y del presidente de Cosama, Antonio Setién. La promoción durará todo el mes de noviembre.

No es ésta la primera iniciativa de Cosama en pro de “dinamizar la zona y que venga el público del barrio y de fuera para que inviertan en nuestros establecimientos”, según declaró Setién. El año pasado se puso en marcha con éxito “Los Jueves de la economía”, campaña que consiguió atraer clientes de otras zonas de la ciudad. Para esta ocasión, se han confeccionado carteles y folletos publicitarios, si bien la campaña ha tenido repercusión en los medios locales e  incluso en la televisión autonómica andaluza. Cada negocio asociado que participe en la campaña “Volvemos a los precios de la peseta” establecerá sus propias ofertas, exponiendo en su escaparate los artículos rebajados tanto en pesetas como en euros.
Antonio Setién regenta un negocio de ultramarinos que heredó de su padre, en la calle Teniente Andújar. Es un hombre inquieto, atractivo y simpático, que siente el barrio y sus muchos problemas. Merece la pena echar un ratito de charla por las tardes en su tienda, donde se siente la vida del barrio y de sus habitantes. Santa María ha salido de la decadencia que sufrió hace años, pero es evidente que aún le falta vida comercial. Tiene varios ultramarinos, algunas tiendas de mercería, prensa y de textil, pero sobre todo muchos bares y restaurantes, como por ejemplo en las calles Sopranis y Plocia, donde se han abierto recientemente varios establecimientos de calidad, que atraen mucho público a la zona. Santa María perdió su mercado de abastos, situado en la plaza de la Merced, así como su ambulatorio. Una de las empresas más antiguas que radican en el barrio es La Gloria, dedicada a la panadería y derivados de elaboración artesanal, y fundada hace más de 200 años.
Mi enhorabuena a Antonio Setién por su inquieta vocación comercial. Un cuarto de kilo de lomo adobado, 1 pizza, 3 paquetes de salchichas y un cuarto de croquetas, se venden en su tienda por 1.125 pesetas, o también 6,75 euros. Estoy segura de que esta nueva campaña será también muy exitosa. Y también estoy segura de que poco a poco, el barrio de Santa María se abrirá a Cádiz, es cuestión de tiempo. De momento su caserío –con antiguas casas nobles barrocas- ha sido y está siendo rehabilitado en gran parte, aportando atractivo e interés para gaditanos y visitantes.