Hace poco comentaba la iniciativa de la red Tugasa, formada por hoteles con encanto situados en la sierra de Cádiz, de promocionar el valor de la gastronomía de sus restaurantes, desarrollada por chefs profesionales del lugar, y empleando las mejores materias primas de la zona. Sin duda alguna se trata de un marketing con una fuerte responsabilidad social, desarrollado con el objetivo de dinamizar la economía de esta comarca, creando y manteniendo puestos de trabajo y aportando oportunidades de riqueza para estas localidades.

También tengo que contar que degustar un buen café con exquisitos pastelitos árabes fue nuestra intención al entrar en el Hotel Argantonio de Cádiz (calle Argantonio, 3). Se trata de una casa del siglo XIX cuidadosamente rehabilitada, y en la que se han recuperado incluso algunos elementos constructivos de mucha más antigüedad. Está decorado con gusto y tiene un personal de lo más amable. Su directora y propietaria, Teresa Reyes Romero cuida el hotel con esmero y hasta el último detalle. No he permanecido en el hotel, pero la calidad del café y los pastelitos árabes lo dicen todo.

Y lejos de Andalucía, en Aragón, el Monasterio de Piedra acaba de lanzar su nueva web. El complejo, antigua abadía cisterciense del siglo XII y una joya arquitectónica rodeada además de un parque natural envidiable, es una atractiva apuesta para disfrutar de la belleza del patrimonio histórico y artístico y de lo que ofrece la propia naturaleza. Pero el Monasterio de Piedra tiene la cualidad de haber acogido la primera elaboración de chocolate en nuestro país, circunstancia que puede demostrarse en su Exposición de la Historia del Chocolate, además de un Museo del Vino. El Monasterio tiene todos los alicientes para ser visitado.