El tema con el que María Luisa Ucero, Directora de Asodemer, debutó en las tertulias gastronómica del Ateneo de Cádiz, (“Un cambio con sustancia, del verano al otoño”), ha derivado –afortunadamente- en preguntas y cuestiones domésticas sobre la gestión de nuestra cocina diaria, que si bien son de lo más simples, no por ello están siendo menos olvidadas y obviadas en el rápido vivir que nos rodea. Veamos.
Adaptar nuestra cocina, y por lo tanto nuestras compras a la estación digamos real, es decir, con los productos madurados de forma natural, supone afrontar un reto en el modo de gestionar nuestra alimentación diaria, en aras del buen sabor y de los mejores nutrientes. Ambas cosas son importantísimas, aunque es cierto que se habla muy poco de ellas. Y mientras tanto, el sabor de los alimentos naturales se va olvidando en la memoria colectiva…
Por otro lado, esta cuestión va dirigida fundamentalmente al ama/o de casa, quien debería analizar y valorar sus hábitos de compra y sus prioridades, pues revertirán en la salud y el bienestar de su familia.
Ello lleva inevitablemente al importante papel de nuestros mercados, pues en ellos se dan los mejores productos de cercanía, los que menos han viajado, los más frescos, los de temporada; comprar en los mercados de abastos es -sin duda alguna- una eficaz respuesta en la búsqueda hacia una mejor alimentación. En ningún sitio encontrarán más diversidad de productos y puestos, ni conseguirán una mejor vinculación con el vendedor. Para mí la palabra de un vendedor honesto vale más que toda la información contenida en mil etiquetas de envases.
Pero comprar en los mercados exige también una mínima formación. Hay que saber comprar, y si no, siempre se está a tiempo de aprender. Actualmente, en nuestra sociedad, cualquiera sabe elegir un coche, un móvil o un televisor de última generación. Pero estoy convencida de que muy pocas personas saben comprar, o se esfuerzan en comprar la mejor calidad posible para un menor precio. Comprar alimentos es una operación delicada, necesita tiempo y sobre todo organización, pues hoy casi todos trabajamos y los horarios no siempre nos facilitan esta tarea.
Resumiendo, estas tertulias hacen aflorar cuestiones que se formulan en un orden distinto al habitual, y por eso nadie habla de ellas últimamente: Cocinar con productos de temporada, en los mercados tradicionales y saber comprar. Deseo que las tertulias coordinadas por María Luisa Ucero sobre gastronomía abran un necesario foro de debate entre los gaditanos sobre como alimentarse mejor, disfrutando del sabor de los mejores productos autóctonos.