El Ateneo de Cádiz acaba de comenzar su temporada de conferencias y tertulias, siempre con temas de actualidad. La gastronomía, por cierto, va a ser uno de ellos. (Me alegro muchísimo). Concretamente el pasado 19 de octubre se estrenó con la ponencia titulada “Un cambio con sustancia, del verano al otoño”, que no pudo tener mejor coordinadora: María Luisa Ucero, directora de Asodemer (Asociación de Detallistas de Mercados Municipales), autora del libro “Cádiz, una provincia para comérsela”, y apasionada y entendida de la gastronomía gaditana. Por cierto, el título del libro de María Luisa es anterior al del ciclo de programas “España, un país para comérselo”, que emite la primera cadena de televisión.
La ponencia de María Luisa Ucero comenzaba recordando que no hace mucho los menús de nuestros hogares se componían de alimentos de temporada, cada uno en su estación (naranjas en invierno, melones y sandías en verano, etc.). Sin embargo, actualmente no hay que esperar meses la llegada de productos, debido al cultivo realizado en invernaderos. Con los pescados ocurre igual, pues se crían en piscifactorías, estando disponibles casi todo el año. Al disfrutar de frutas, verduras, pescados y otros alimentos en las cuatro estaciones, Ucero lanza la pregunta inevitable: «¿No perdemos u olvidaremos el verdadero sabor, olor o texturas de ellos? ¿Qué opinas?»

Es frecuente oír decir que los alimentos ya no saben como antes, y que ello se debe a que son recogidos antes de tiempo (El grado de madurez influye en la cantidad de azúcares y en buena parte de su contenido vitamínico y mineral, -apostilla María Luisa-). Además, frutas y verduras son alimentos muy perecederos, y deberían consumirse en el momento apropiado, que casi nunca es posible pues deben madurar en el árbol (peras, albaricoques, fresas, etc., aunque el fresón tiene un cultivo menos delicado…). Todo ello nos lleva a la propuesta más que sensata de CONSUMIR PRODUCTOS DE TEMPORADA, pues están en su mejor momento en sabor y nutrientes.
Continuó María Luisa proponiendo ideas en su tertulia, preguntando a los asistentes si sabían las ventajas de consumir los productos en su época, y si conocían los alimentos protagonistas de la temporada otoñal… Se supone que ahora estamos en tiempo de guisos, potajes, cocidos o pucheros. Por ello, es lógico que nuestra cocina deba cambiar y adaptarse a la estación actual. Y si es así, ¿nos adaptamos por costumbre o por placer….?
Dicho queda; es cuestión de empezar a pensar en cuestiones algo apartadas,  que afectan a nuestra propia salud, como es la alimentación. Las tertulias de María Luisa Ucero –estoy segura- son el principio de un interesante debate. Ahí estaremos.
(La foto es de Tubal, blogueros gastronómicos gaditanos)