El viernes 15 de septiembre, en el Hotel Las TRuchas de El Bosque (Cádiz), la empresa pública Tugasa presentó su carta gastronómica para la temporada otoño invierno. Tal como hizo el pasado mes de junio con los menús de verano, Tugasa hizo públicas sus nuevas apuestas adaptadas a la actual estación del año. En el acto, los nueve Chefs de los correspondientes restaurantes y casas rurales de la red que gestiona Turismo Gaditano, S.A., presentaron personalmente a los medios de comunicación especializados sus nuevos platos. Los nuevos menús se encuentran ya disponibles en todos los establecimientos de la red. Al no haber podido asistir, transcribo el núcleo de la nota de prensa de Tugasa:

“Salteado de setas variadas con vieiras y Milhojas de manzana con queso payoyo como entremeses; para los primeros platos Sopa de avellanas, Migas a la setenileña y Mollejas de ternera con setas al oloroso; un Fileteado de pescado fresco del día sobre crema de alcachofas con langostinos tigre, conformó el segundo plato; y el epílogo culinario con tres postres: Pudding de nueces, Bombón de batata relleno con miel del Pinsapar y Torrijas de chocolate. Todo ello regado con vinos de la tierra: un Blanco Estrechuelos, cosecha 2009 y un Tinto Crianza, también de Estrechuelos, de la añada de 2008.”

Los establecimientos gastronómicos de TUGASA se localizan en los siguientes hoteles: Hotel Convento San Francisco en Vejer, Hotel Villa de Algar, Hotel Las Truchas en El Bosque, Hotel El Almendral en Setenil, Hotel Arco de la Villa en Zahara de la Sierra, Complejo Turístico Castillo de Castellar (integrado por el rehabilitado Alcázar y las casas rurales asentadas en el Castellar Viejo), Hotel Sierra y Cal en Olvera, Hotel La Posada en Villaluenga y Hotel Medina-Sidonia. Os dejo con el magnífico reportaje de mis amigos de Tubal, que sí estuvieron presentes en el acto.
Por otra parte, quiero resaltar que la oferta gastronómica en Sevilla se sigue moviendo y actualiza constantemente. Me refiero sobre todo al grupo de establecimientos más punteros y consolidados a la vez que tradicionales de la ciudad, que, aun conservando sus menús de toda la vida, no dejan de ofrecer nuevas apuestas para sorprender al público. Ése es el secreto de su éxito en el tiempo.
Tuvimos ocasión de visitar La Judería, restaurante del grupo Modesto, que ya ha cumplido sus 50 años de historia. Nuestra intención era disfrutar de su barra, que no habíamos visitado en los dos últimos años, y hemos de reconocer que nos sorprendió la amplia y renovada carta de tapas, todas ellas atractivas y adaptadas tanto a una nueva gastronomía, como a la cocina de temporada.

Excelentes carnes (solomillo en salsa), verduras (alcachofas rellenas), guisos (albóndigas en salsa), pescados frescos, y otras preparaciones de exquisita elaboración demuestran que la cocina de La Judería es de una altísima calidad. Y no puedo dejar de mencionar al Chef de la barra, Leo, algo más que un camarero, excelente profesional, capaz de comunicar y conseguir ilusionar al intrépido tapeador. Escuchar sus propuestas hace desear la degustación con vehemencia. Y, desde luego, sus recomendaciones son de lo más acertado. Doy fe. En cuanto a los precios en barra, muy bien en cuanto a calidad/precio.
Son dos proyectos gastronómicos –Tugasa en Cádiz y La Judería en Sevilla- que ponen a prueba la sensibilidad y el afán perfeccionista de las buenas empresas de hostelería por dar lo mejor de sí mismas. Ambos se esfuerzan por estar al día, por ofrecer su mejor producto, servicio y satisfacción al público. Y el público es cada día más exigente.