No puedo presumir. Ahora no tenemos jamón en casa. No sé si estas navidades compraremos alguno. Sí que tenemos una tabla muy apañada que alguna vez que otra ha cobijado una hermosa pata de jamón de bellota, y eso si que es imprescindible.
 

 

Pero hoy quiero enseñar el regalo que me ha traido mi querida cuñada María Jesús, que estuvo buscando por mercadillos y tiendas de artesanía hasta encontrar este paño tan bonito para cubrir el jamón colocado en la tabla, y que se adapta perfectamente a la forma, no tanto para proteger el corte –pues directamente sobre él iría un trozo de papel film- como para decorar y embellecer el grupo escultórico que resulta de tal producto del porcino, siempre deseado y amado por todas las personas de bien.

 

Mientras tanto, la tabla está a la espera de que le demos trabajo y el paño también. Gracias María Jesús.
No os perdáis este simpático vídeo gaditano, pensemos en el jamón.