Leo en Diario de Cádiz, que “se han reunido expertos internacionales en la sede de Asemesa (Asociación de Exportadores e Industriales de Aceituna de Mesa) para analizar el carácter funcional de la aceituna. Probiolives es el nombre del proyecto que estudiará bacterias lácticas a partir de distintos procesos de fermentación de la aceituna de mesa, con vistas a reforzar las defensas naturales del consumidor”.

Veintisiete investigadores y técnicos de Grecia, Italia, Portugal, Túnez y España han puesto en común los estudios que se realizan desde el pasado mes de marzo en el seno del proyecto Probiolives, destinado a impulsar el carácter funcional de la aceituna de mesa. En el caso español, intervienen Asemesa, la empresa Jolca y la Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), a través del Instituto de la Grasa.

Ese platito de riquísimas olivas con que tantas veces acompañamos el aperitivo en la barra del bar puede ser un alimento más que beneficioso para nuestra salud. A través del proyecto Probiolives, y tras un primer estudio inicial de identificación y de clasificación, se seleccionarán aquellas aceitunas que presenten características probióticas. Posteriormente, se aplicarán técnicas de microbiología predictiva para investigar los efectos que las diferentes condiciones de elaboración puedan tener tanto en el crecimiento como sobre la supervivencia de dichos microorganismos en condiciones simuladas del tracto intestinal humano. Con ello se pretende desarrollar un producto funcional que contenga en una proporción determinada aquellas bacterias que se hayan seleccionado como apropiadas en base a determinadas características fisiológicas y que sean saludables para el consumidor al reforzar las defensas naturales del organismo.

 

Esto supone considerar la aceituna de mesa como un alimento funcional, que mejora la nutrición y la flora intestinal y por lo tanto, es una barrera natural de protección frente a infecciones. Además, es un alimento con un alto valor nutricional. Contiene ácidos grasos, vitaminas y minerales y 150 kilocalorías por cada 100 gramos según variedad. Su contenido en grasa es monoinsaturada en un 82%. Contribuye a cubrir la cantidad diaria recomendada en fibra, es fuente de ácido oleico y aportan hidratos de carbono y proteínas. Tiene un gran efecto en los deportistas por sus polifenoles y sus provitaminas A y E, cuya función antioxidante colabora positivamente en la defensa de los procesos oxidativos…. De hecho, este verano se ha introducido la aceituna en la dieta de la selección española de fútbol a través de las ensaladas como complemento nutritivo (Diario de Cádiz).

Por su parte, ASEMESA representa al sector desde hace 90 años, integrando a la industria dedicada a la elaboración, comercialización y exportación de la aceituna de mesa en España. Sus empresas asociadas proceden de Andalucía, Valencia, Cataluña y Extremadura. Andalucía lidera el sector en España y el mundo. En Sevilla está el 85% de la superficie productora española.