Esta receta me la pasó la bloguera Ampharou, con ocasión de la kdada en la terraza del Lumen el pasado día 10 de agosto, con el grupo de allegados del blog El Obelix de San Félix. Es cierto, el bacalao está exquisito.
Ingredientes (para 4 personas): 4 trozos de bacalao bien desalado, 60 gr. de harina, 250 ml. de nata, 4 cucharadas de miel, 125 gr. de espinacas, piñones y uvas pasas, queso rallado, aceite de oliva virgen extra, laurel, nuez moscada y sal.
Preparación:
Se hierven las espinacas (previamente limpias) y se escurren bien. Se cortan y se sofríen en una sartén con aceite, acompañándolas con piñones y uvas pasas. Se reservan.
A continuación, hay que escaldar el bacalao desalado en una cazuela con agua y la hoja de laurel puesta a fuego suave, hasta que empiece a hervir. Entonces, apartarla del fuego y dejarla tapada durante 5 minutos.
Sacar el bacalao de la cazuela y escurrir el caldo de la cocción, que reservaremos.
En un cazo, poner aceite a calentar e incorporar la harina. Añadir tres cuartos de litro del agua que hemos utilizado para escaldar el bacalao, así como la nata y la miel. Calentar la mezcla. Cuando hierva, añadir la nuez moscada y una pizca de sal (si procede) y dejar reducir.
En una fuente apta para el horno, verter un fondo de la bechamel que hemos preparado, poner encima las espinacas y el bacalao. Cubrir con el resto de la salsa y el queso rallado. Gratinar y servir caliente.
Este bacalao está exquisito. Es importante eso sí, que esté muy bien desalado. Es también importante que el gratinado sea uniforme. Y la salsa es de las mejores que he probado, aunque eso sí, al final sobra bastante, por lo que es conveniente usar menos líquido.
(¡ah! y el mantel es de estreno)