Ha crecido entre puestos de carne, frutas, verduras y pescado. Su padre dejó la mar para hacerse carnicero en el mercado central de Cádiz en 1957. Lo que nunca pudo imaginar es que de mayor sería la directora de la Asociación de Detallistas de los mercados de Cádiz (ASODEMER). Vivir rodeada de alimentos en su estado natural, junto a la influencia de sus padres, buenos cocineros, ha creado en ella una gran afición por la cocina. Eso delata su libro “Cádiz, una provincia para comérsela”, presentado en Cádiz en noviembre de 2009.

¿Qué mercados gaditanos están asociados a Asodemer?
Hoy pertenecen a la Asociación los comerciantes del Mercado Central (c/Libertad, en Intramuros) y del Virgen del Rosario (antiguos Cuarteles de Varela, en Puertatierra), éste último producto de la unión del mercado de San Severiano y de la Merced). El de San José es privado. Entre los dos reúnen a unos 260 detallistas. Como directora de Asodemer, soy la intermediaria entre el colectivo de comerciantes a quien represento, y el Ayuntamiento de Cádiz, propietario de los inmuebles. En Asodemer gestionamos el cobro de rentas, coordinamos las acciones colectivas de horarios, de normativa sanitaria y fiscal, de orden público, y hacemos de portavoz de los comerciantes. Se trata de un colectivo lleno de vida, con gran arraigo en la ciudad, con varias generaciones por tradición familiar, y al mismo tiempo muy cambiante con los tiempos, leyes y costumbres sociales. Aquí llevo la friolera de 30 años.

P.- ¿Qué pintan los mercados de abastos frente a la irrupción de las grandes superficies?
Creo que los mercados de abastos siguen teniendo futuro porque tienen mucho bueno que ofrecer, solo que deberán adaptarse a los tiempos, horarios y necesidades del consumidor de hoy, que vive de otra manera, a otro ritmo. Es cuestión de investigar, de preguntar y de probar, hay que abrirse a otras ideas. Además, la moderna gastronomía va por el camino de contar con productos de calidad, y los mercados aquí tienen ventaja.

P.- Qué nivel de calidad tienen los mercados gaditanos?

Podemos decir con orgullo que más que aceptable. Eso sí, siempre hay unos pocos que sobresalen en calidad por encima de la media. Pero lo normal es que ofrecen productos frescos, de la tierra y a un precio más que razonable. Es una buena costumbre comprar en mercados de abastos. La frescura y calidad (por la cercanía de producción) de los productos es una baza importante, y fundamental para hacer una buena cocina. Y también es bueno crear una complicidad entre comprador y vendedor a través de la relación directa.

P.-Nuestro edificio del mercado central es todo un monumento….
Así es, data de 1837, y fue edificado sobre el antiguo convento de los Descalzos y además se le ha hecho una magnífica rehabilitación. Lo que mucha gente no sabe es que conserva parte del sótano del convento. Y además, el subsuelo tiene todavía restos de la industria de salazones romana ubicadas bajo el edificio del antiguo teatro Andalucía. El mercado central de Cádiz tiene mucha historia. Creo que no lo valoramos suficiente. Y también es parte de nuestro patrimonio sentimental, por la vida que ha tenido alrededor, siendo incluso objeto de coplas del Carnaval.

P.- Y ahora cuéntenos cómo llegó a escribir un libro de cocina de la provincia de Cádiz….
Muy fácil, la Editorial Mayi me propuso escribir un libro sobre cocina y gastronomía de la provincia y acepté. No me fue difícil comenzar la tarea, en la que estuve liada dos años y medio. Tengo una casita en Grazalema y allí empecé recopilando recetas tradicionales de las amas de casa locales. Les pedía que me seleccionaran las que no deberían perderse nunca con el tiempo…y así continué por las demás localidades, hasta completar la provincia de Cádiz. Las 50 recetas del libro “Cádiz, una provincia para comérsela” han salido de mis manos, unas veces en mi propia cocina y otras en cocinas de amigas mías, pero todas las he hecho personalmente.

P.- ¿Tiene ahora mismo más proyectos gastronómicos-literarios?
Me lo estoy pensando. Cádiz da para mucho. Esta provincia es muy rica y su materia prima única y variada. Lo cierto es que no sé si me gusta más escribir que hablar de cocina. Ambas cosas son complementarias, y por eso me dediqué al libro, que recoge la riqueza de una provincia excepcional en el mapa gastronómico de España, tanto por sus productos como por sus vinos. Pero algo cocinaré y escribiré.