Ingredientes: 5 huevos, ¾ kg de calabacines, 1 zanahoria (opcional), 2 puerros grandes, 200 g de jamón serrano picado, 400 g de espinacas frescas y peladas, 1 manojo de apio, sal y aceite de oliva virgen extra, y un pimiento rojo (opcional), y un brik de nata líquida pequeño.

En un perol con aceite ponemos a pochar los puerros troceados. A continuación, añadimos el apio en trozos pequeños y se pochan también. (ver el pimiento rojo, trocar y pochar).

Mientras tanto, rallamos los calabacines (sin pelar si son ecológicos), cocemos al vapor las espinacas, troceamos la zanahoria y lo añadimos todo –junto con el jamón picado- al perol con el sofrito. Removemos bien y añadimos entonces la nata y los cinco huevos batidos. Corregimos de sal.

Colocamos todo en una fuente de horno, y lo dejamos a 180º una hora aproximadamente. Está riquísimo y dura varios días, en la nevera por supuesto.

NOTA: Excepto la zanahoria, ninguna de las verduras contenidas en este pastel hacen retener líquido. Lo digo por si a alguien le interesa.