Las válvulas de su corazón tenían contrato eventual. Era un buen compañero, le gustaba hacer las cosas bien, era responsable y serio; y tenía disponibilidad y espíritu de servicio, cualidades que hay que ensalzar de vez en cuando, por si dejan de ser noticia. Atendía siempre solícito cualquier problema que le llegara y lo resolvía directa o indirectamente. Era bien conocido por ello.
El sábado pasado, sin ruido, en casa, viendo la televisión o tal vez viendo su propia vida, las válvulas se le jubilaron sin previo aviso y el corazón no quiso seguir trabajando con él. Cincuenta y seis años duró ese contrato. Ya no está con nosotros.
Era bloguero, compañero de trabajo y compañero en la red; bajo el lema “Lo que me mandan mis amigos , compartía imágenes, vídeos, actualidad y música. Esta cualidad le proporcionaba un valor añadido a su valor personal. Su joven blog se ha quedado sin padre. Pocas horas antes de morir, colgó un último post, totalmente premonitorio sin duda: la canción “Time to say goodbye”, en un video y con la voz de Andrea Boccelli.
Os dejo el enlace, pues él disfrutará sabiendo que lo podemos ver. Es nuestra primera necrológica bloguera, y un homenaje al compañero serio, honesto, riguroso y sobre todo generoso, por eso era bloguero.