Hilda Martín y “La prensa como fuente para la divulgación histórica”

Disfruté el pasado jueves con la conferencia de la investigadora Hilda Martín en la Asociación de la Prensa de Cádiz, titulada: Crónicas de Cádiz.”La Prensa como fuente de divulgación histórica”. Y es que Hilda nos ha enganchado a su crónica semanal en Diario de Cádiz, contada en primera persona por un personaje ficticio, el periodista Diego de Ustáriz, quien describe la vida en la ciudad en 1812, al estilo del clásico folletín pero con un riguroso y real contenido histórico. La prensa de la época ha sido para Hilda Martín la gran proveedora de información, y de eso iba la conferencia.
Hilda Martín, gaditana, licenciada en Geografía e Historia, profesora en Secundaria, es investigadora de la Oficina del Bicentenario de la Diputación de Cádiz, centrando su labor en la vida cotidiana del Cádiz doceañista. Como docente, justifica su pedagogía: la misión del historiador es explicar a los ciudadanos la historia. Además de la prensa escrita, Hilda ha investigado en las Bibliotecas Nacional y de Simancas, así como en numerosos archivos públicos y privados. Las crónicas surgen como el sueño de “Sacar el Bicentenario a la Calle” y compartir su conocimiento.
Su investigación en base a la prensa escrita de la época, pone de manifiesto la gran diferencia entre el periodismo actual y el del siglo XVIII y XIX, dónde la información es doméstica, cotidiana y está protagonizada por hombres y mujeres. En esa época los medios de comunicación asumen su papel divulgador. Hoy la prensa ha perdido sus propios valores. En cuanto al trabajo del periodista, sigue siendo el de relator de acontecimientos, que luego el historiador convierte en lenguaje asequible.
Subraya Martín que con cada noticia consultada afloraba inevitablemente una documentación con una historia rica, hermosa, relacionada con cada fecha, con cada acontecimiento; belleza en las noticias, descripciones sobre la naturaleza, los ríos, los perfumes, los vinos, etc., junto a un pueblo que deseaba cambiar (Sociedades económicas, ilustraciones, etc.). Se habla de los niños, de las experiencias, de la alimentación, de la vida cotidiana, etc.
La prensa aportó mucho, en un momento único en el periodismo, como por ejemplo con los discursos poéticos cercanos al conflicto. Hubo una prensa con y sin libertad, según el gobierno en el poder, utilizándose la prensa como arma de lucha política, y también en artículos burlescos. Todo ello, con una floreciente industria de la imprenta.
No podemos olvidar –aclara Hilda Martín- que todo se produce en una España en guerra, ocupada con gentes cambiantes, situaciones económicas concretas que se transforman, (guerra de ocupación por un ejército hasta entonces aliado, amigo, originando una guerra civil entre afrancesados y patriotas). Se publican periódicos en las zonas libres y ocupadas. Curiosamente, no hay grandes titulares, ni siquiera de apoyo. Hoy existe una gran carga ideológica en la prensa, una misma noticia contada en dos periódicos se convierte en dos distintas.
Diego de Ustáriz, el protagonista, se mueve por pueblos, por la provincia, y cada lugar da su propia historia (cada hecho te lleva a otro hecho). Las crónicas llegan con datos históricos y con imágenes. La metodología empleada por Hilda Martín ha sido novelar el acontecimiento. Lo ha hecho cada semana con “Diario inédito de un relator apócrifo”, que ya alcanza su 32º capítulo.
Animo a leer estas magníficas crónicas doceañistas gaditanas, fiel reflejo de nuestra historia, fruto de un trabajo riguroso de investigación y documentación, narradas por el protagonista Diego de Ustáriz, periodista crítico y descriptivo, testigo de los excepcionales acontecimientos sociales y políticos de una España ocupada. Ésta es su página: http://www.lapepahoy.es/ y está llena de sensibilidad y emoción histórica.

(Me he permitido enlazar aquí los diversos textos que sobre gastronomía y alimentación del Doce se recogen en la página de Hilda Martín: