Ésa es la cuestión. El sofrito lo es por definición, pero una vez pochado, ¿Cuál es su formato óptimo? ¿con sus trocitos enteros, ya transparentes, de ajo, cebolla y pimiento o como vulgar papilla tras el paso por la minipymer?.
  
Una gran ventaja de la segunda opción es que a los niños les será más fácil de tomar, y es más probable que así se lo coman todo, pero también es cierto que a veces estos sofritos pasados pierden la textura original, e incluso el color de la salsa obtenida en primer lugar. Y es que no solo de cocina sana vive el hombre, también de ofrecer buena pinta en las presentaciones de los platos.

 Me gustaría saber la opinión de un experto cocinero/a. Porque ésta es una de las grandes dudas que me surgen a diario en la cocina, y que me recuerdan lo mucho que me queda por aprender. A ver si alguien comenta algo: pasar o no pasar el sofrito pochado, that is the question.