Para 4 personas:
Ingredientes: 700 g de pechugas de pollo sin piel y sin grasa.
½ taza de zumo de limón
2 cucharadas de vinagre de vino blanco (o vinagre de Módena)
½ taza de cáscara de limón fresco en láminas.
3 cucharadas de orégano fresco troceado o 1 cucharada de orégano seco machacado
1 cebolla mediana en láminas
1 cucharadita de sal
Pimienta negra al gusto
½ cucharadita de pimentón dulce.

 

Poner el pollo en una bandeja para el horno de cristal de unos 33x23x5 cm.
Mezclar el zumo de limón, el vinagre, la cáscara del limón, el orégano y la cebolla. Verter sobre el pollo, cubrirlo y mantener en la nevera durante varias horas o toda la noche, dándole vueltas de vez en cuando.
Precalentar el horno a 160 ºC
Sazonar el pollo con la sal, la pimienta y el pimentón dulce. Tapar el pollo y hornear durante 30 minutos. Destapar y hornear 30 minutos más o hasta que esté hecho. (Es importante tapar para el primer horneado, para que no se reseque la carne).
Mi hijo -dos días después- se comió el último filete que había sobrado en un bocadillo y le encantó.
(Del libro ‘La Dieta Sexual’, del que ya escanearé el libro y haré algún comentario).