Sobre la cocción del marisco.- El tiempo de cocción del marisco dependerá siempre de la cantidad y del tamaño del mismo. Se habla de 50 g. de sal por cada litro de agua, pero lo cierto es que el marisco toma la sal que necesita. En cualquier caso, el tiempo máximo debe ser de un minuto.
La cabeza del marisco da la información, pues si el coral se pone rojo o si flota, nos indica que nos hemos pasado de tiempo. Tras la cocción del marisco, conviene introducirlo en salmuera.
Las cañaillas son la excepción, pues necesitan unos diez-veinte minutos de hervor, según el tamaño.
(He rectificado, tras el comentario de Antonio).
El marisco necesita mucha atención y mimo para cocerse.
(Según indicaciones de Manuela, Cervecería del Puerto, El Pto. De Santa María).

 

Sobre el uso del tenedor.- Esta herramienta no se utilizó en la mesa hasta bien entrado el siglo XI y parece que su origen es veneciano
No somos tan modernos.- Cereales, aceites, vino, legumbres y hortalizas constituían la dieta básica en Roma. Más de 2000 años después se pretende promocionar la dieta mediterránea, que no constituye ninguna novedad.
«Educar a un niño en hábitos alimentarios no consiste en que haya de todo en la nevera o en darle unas monedas para que tome algo. Tampoco consiste en reirle las gracias cuando come con las manos o usa la manga como servilleta. Incluso tampoco en dejarle que se levante de la mesa mil y una veces para molestar a otros comensales. Educar es otra cosa y según se haga, los niños serán educados o asilvestrados«.
(Del volumen «El Pequeño Gran libro de la Alimentación», de Ignacio Jáuregui)

 

Sobre las verduras ecológicas.- Tienen una gran ventaja, y es que no necesitan ser peladas. Por ejemplo, en las berenjenas y calabacines pueden aprovecharse las pieles, ya que no han sufrido la aplicación de plaguicidas. Igualmente, puede aprovecharse el agua que resulte de cocerlas al vapor, ya que contienen sabor y aroma naturales.
No obstante, estas verduras son más recias y duras que las convencionales y necesitan más tiempo de cocción. Eso hay que tenerlo en cuenta, por ejemplo en las lasañas.
En cuanto a los sabores, no tienen comparación con el resto.
(Según propias experiencias de Comeencasa)