Mi tía Adela ha querido complementar la oda al Manolete, reforzar el canto a la barra de pan gaditana de toda la vida, que tal vez esté en peligro de extinción. La aportación de Adela va sobre el relleno, el imprescindible maridaje en un buen pan. Y va dedicada a Gabriel, autor de la oda anterior.

Si tú que eres escritor/No atinas con la cuarteta/¿Qué puede esperar que escriba/Una abuela majareta?

Escribes de manoletes/Que no tienen nada dentro/Desilusión para el mortal/Que abre ese bendito pan/Y solo se encuentra viento….

¡Qué feliz sería esa criatura/Si abriendo un día el Manolete/Sueña que dentro se esconden/Tres filetes de asadura!

Piensa que es el milagro/De las Bodas de Canaán/Conque, no tengas malaje/Y rellena ese pan/Aunque sea de potaje.