Se cumplen ahora dos años desde la rehabilitación y apertura como residencia de mayores y unidad de estancia diurna de la conocida como Casa de las Viudas, situada en Cádiz en la Plaza Fragela frente al Teatro Falla y junto a la Facultad de Medicina. Se trata de un edificio fundado en 1756 por el comerciante Juan Clat Fragela, destinado entonces a la acogida de huérfanas y viudas sin recursos y nacidas en Cádiz, bajo el nombre de Casa de Piedad de San Juan y San Pablo.
Según la wikipedia, “el edificio tiene las características arquitectónicas del barroco gaditano y es de líneas sencillas con dos plantas organizadas alrededor de un patio con cuatro crujías. La planta del patio presenta arcos rebajados por columnas toscanas y pilares ochavados de mármol. En el piso superior hay un pequeño oratorio con planta de cruz latina y una nave, cuyo presbiterio es presidido por un retablo neoclásico. La nave acoge interesantes pinturas barrocas del siglo XVII, así como una tabla de tradición bizantina del siglo XVI y una colección de cobres barrocos con escenas de la vida de Cristo”.
Fragela, rico comerciante de indias nacido en Damasco en 1656, vivió en Cádiz desde el año 1683, hasta su muerte a los 102 años, tal como demuestra el registro existente en la época de todos los comerciantes extranjeros afincados en Cádiz. No tuvo hijos y en su testamento dispuso que el edificio, además del uso establecido de “Casa Pía de Pobres Viudas y Doncellas Huérfanas” solo podría destinarse a colegio de órdenes religiosas. Fue el patrono y el administrador perpetuo de la casa, rentas y socorro de las mujeres allí recogidas, que por cierto, para poder ingresar en la casa debían cumplir una serie de requisitos, como ser pobres, huérfanas o viudas, gaditanas, pero también llevar una vida piadosa, ser limpias y de buena reputación.
Al ingresar las mujeres en la institución, se sorteaban las habitaciones mediante el método de extracción de un papelito enrollado en una bellota, con el número de dormitorio y otro con el nombre de la mujer a quien se le adjudicaba. Según establecían los estatutos, esta operación la debía realizar una niña no mayor de 10 años, para garantizar la transparencia. Aún se conservan las ánforas que contenían las bellotas con los papelitos del sorteo y la cajita dónde se unían ambos.
La Casa Fragela tiene dos plantas, dispuestas alrededor de un bello patio cuadrado sobre columnas y pilastras de mármol. En él hay cuatro pozos con brocales de mármol, que en tiempos recogían el agua de la lluvia, pero que hoy destinan el agua a los inodoros. En los planos primitivos Fragela dispuso cuatro cocinas en cada planta, para dar servicio a las mujeres acogidas, es decir ocho cocinas en total en el edificio. Actualmente solo una se conserva en su estado original, pendiente de rehabilitación. Además, inicialmente, uno de los extremos de la planta baja se comunicaba con una tienda de ultramarinos regentada por un montañés, de la que se surtía de comestibles la Casa.
La fachada es de sillería y de piedra ostionera, con huecos cerrados con rejas. Igualmente la Casa Fragela cuenta con una hermosa capilla, cuyo estado de conservación ha hecho innecesaria rehabilitación alguna, y que luce todos sus primitivos enseres. Antes de su actual modernización, el edificio recibió algunas propuestas para ser convertido en hotel.
La Casa Fragela ha sido sometida a una excelente rehabilitación y actualización con los mejores adelantos en instalaciones, pero sin perder su estilo original ni sus elementos primitivos (escaleras, galerías, forjados, etc.) tanto externa como internamente. La Residencia Fragela está regentada por la Fundación que lleva su nombre, participada por el obispado, comunidad de franciscanos y Junta de Andalucía, con quien tiene firmado un convenio de colaboración, a modo de concierto permanente.
Juan Clat Fragela invirtió sus beneficios en construir otros edificios, como por ejemplo la famosa Casa de las Cuatro Torres”, situada en la plaza Argüelles, junto a la Plaza de España.