Los estudios de cargas de trabajo en la cocina, realizados por los expertos del Observatorio Nacional de Guisoteos (ONG-Sofritos sin Fronteras), concluyen que cuatro raciones es el número estándar en los hogares españoles. Por eso hoy, traemos a Doña Perola Medianita, de profesión “cacerola para cuatro”, elegida la empleada más activa de la cocina de los últimos veinte años.
P.- ¿Le importaría decirnos su edad?
Es que llevo mi edad con mucha discreción, como todo, represento el término medio. Llegué a esta casa, mejor dicho a esta cocina, cuando nació el niño, que hoy está en la Universidad. Tenga en cuenta que para nosotros los cacharros, veinte años sí es mucho. Pero es cierto que hoy, en mi madurez cocino mucho mejor que antes. Estoy hecha de una excelente aleación, de gran calidad. Y además, la experiencia es un grado.
P.- ¿Cómo lleva Vd. tanto trabajo?
Lo tengo muy bien asumido, creo que soy hiperactiva. Siempre tengo entre manos algunas lentejas, pollo, ternera o garbanzos… me paso la vida del fregadero a la vitrocerámica, y apenas veo a mis vecinos del cajón cazoletero, y por eso tengo poca vida social. Pero así me evito coger polvo.
P.- No se lo tome a mal, pero estará Vd. mucho más estropeada que las otras dos cacerolas, la grande y la pequeñita…
Pero oiga, un respeto, solo estoy algo gastadilla de tanto uso, sobre todo por dentro, nada que no pueda arreglar un buen estropajo de aluminio, porque mi fachada exterior conserva casi todo el brillo original…de hecho me siguen piropeando los cubiertos de la pared. Siempre tuve un culo muy respingón, tal vez debido a convivir durante tantos años con el calor.
P.- Perdone, no quería ofenderla, pero hablemos de su trabajo: ¿Cuáles son los guisos más frecuentes de una familia española?
Por supuesto, los potajes que he citado anteriormente, aunque también me utilizan para hacer arroz caldoso y para los guisos de cuaresma. Esa es la prueba de que soy bastante tradicional. Me gusta tomarme mi tiempo y disfrutar con la cocina. El reloj instalado en la cocina me es indiferente. Solo quiero ofrecer buenos estofados.
P.- ¿significa eso que la olla a presión no le cae muy bien?
Desde luego, los periodistas siempre estáis buscando titulares polémicos. Bueno, yo respeto sus ideas y sus principios minimalistas sobre el tiempo, pero mi filosofía siempre ha sido la del “a fuego lento”, y así he ido siempre por la vida. Y por eso consigo dar el mejor sabor a los guisos, eso es vox populi. En Comeencasa la olla a presión está mal vista, es cierto….
P.- ¿Se siente orgullosa de ser la más utilizada de los cacharros de la batería?
No lo sabe Vd. bien, es un reconocimiento a mi esfuerzo. Pero no nos engañemos. Estamos hablando de una muestra de familias que sí cocinan a diario. Porque por desgracia hay un importante colectivo de personas que se alimentan a base de precocinados y fritos…¡qué horror! No quiero ni pensarlo. Y seguro que tienen una batería de cocina del modelo más sofisticado y completamente nueva….
P.- ¿Cómo piensa celebrar su premio?
Pues en Comeencasa me colocarán en exposición interactiva sobre la vitrocerámica, en horario de tardes, al finalizar mi jornada laboral, fregada y secada. Yo no salgo de cualquier manera.
Pero tengo previsto, a título particular, organizar cursos de cocina para aquellos que no saben lo que es un sofrito. Lo primero será solicitar una subvención a la Administración o, mejor aún, buscar un buen patrocinador, que es lo que hoy se lleva. Ya le contaré…, todo sea por difundir la cocina sana.