Decir dieta de adelgazamiento es sin duda sinónimo de sacrificio. Los kilos que hemos puesto más o menos rápidamente, tardarán mucho más tiempo en desaparecer, aunque sea con ayuda de una dieta estricta en la alimentación, ejercicio y privaciones de alimentos hipercalóricos.
Y con el objetivo de simplificar el proceso de adelgazamiento, en el que a veces falta la paciencia al usuario, algunas grandes firmas especializadas en dietética ofrecen productos sustitutivos de comidas, que ayudarán a controlar el peso, y que son conocidos vulgarmente como los batidos.
Aunque no todos estos preparados alimenticios son de naturaleza sana, en base a sus componentes, es cierto que hay algunos batidos muy buenos en el mercado, que aportan con gran equilibrio y de modo personalizado todos los nutrientes necesarios para estar bien alimentado y sin embargo ayudar a adelgazar.
Así, disolviendo el contenido en polvo de un sobre en leche (desnatada normalmente), pueden consumirse frío o caliente en cada comida, conservando todas sus propiedades nutritivas. Los batidos contienen gran aporte de vitaminas, minerales y oligoelementos. También los envases de estos productos informan de los valores nutricionales que llevan.
Aunque el consumo de estos productos dietéticos está preparado para saciar al usuario impidiendo que pique entre horas, lo cierto es que adelgazar con este método supone una gran rutina en la alimentación mientras dura la dieta, pues lleva a prescindir del importante factor social en la gastronomía.
Hace algunos años hice durante varios meses un régimen de adelgazamiento bastante eficaz, caracterizado por incluir en la dieta los platos de diario (potajes, guisos, revueltos, alguna pasta, etc.) junto a importantes raciones de frutas y verduras. En aquella ocasión, mi alimentación solo se diferenciaba de la de mi familia en cuanto a la distribución y a la combinación con el segundo plato, y en ser las cenas, mucho más livianas. No obstante, como cocinera que soy, pude simultanear con gran facilidad dieta propia y menús familiares sin ningún trauma o remordimiento. Vamos, que adelgacé comiendo prácticamente lo mismo que los míos.
Soy totalmente defensora de una dieta de adelgazamiento a base de comidas caseras, una vez comprobada su efectividad. No obstante, veo estos batidos dietéticos muy bien adaptados a personas que viven solas, o mejor dicho, que suelen comer solas, porque está claro que en ellas es más difícil conseguir un orden alimenticio y de horarios, y se trata de conseguir adelgazar.
En resumen, los batidos (seleccionando los de composición sana), son el remedio menos malo de todos. Pero nada como comer un poco de todo, con sus sofritos, y con o sin salsa en un plato hondo o llano, mientras se comparte mesa y conversación con los demás. Con una alimentación equilibrada, (según las indicaciones de un médico, que para eso está), tardaremos lo mismo en adelgazar, y podremos seguir disfrutando en sociedad. Hay que aprender a comer bien. Pero comer es algo más que alimentarse, es compartir lo material y lo espiritual, además, por supuesto, de poner en valor el trabajo del cocinero.