Ingredientes: ¾ kg. De pechuga de pollo (preferiblemente de corral, merece la pena), una cebolla grande, un puñadito de almendras, unos 100 ml de tomate frito casero, dos hojas de laurel, un vaso de vino blanco, 1/ 2 kg. De champiñones, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta blanca (poca).



Elaboración: cortamos y limpiamos las pechugas de pollo, las salpimentamos y las reservamos. Quitamos los rabos a los champiñones, los troceamos en láminas y les añadimos jugo de limón para que no se oscurezcan, y los reservamos.


En un perol ponemos a pochar las cebollas con aceite y cuando estén, añadimos las almendras picadas pequeñas, salteamos unos minutos y pasamos por la batidora y ponemos el sofrito nuevamente en el perol; continuamos con el fuego suave y añadimos el vino, y dejamos que se evapore (10 minutos); a continuación ponemos los champiñones troceados, salteamos y añadimos el tomate frito y el laurel. Dejamos hacer todo junto unos diez minutos. Los champiñones empezarán a dar agua.


Mientras, doramos el pollo salpimentado en la cacerola durante unos quince minutos, moviéndolo de vez en cuando. Luego, añadimos el contenido del perol, y dejamos hacer unos cincuenta minutos a fuego suave. Seguramente no habrá que añadirle agua.


(Este pollo está riquísimo y es ideal para cocinarlo de un día para otro, o para dos días más, incluso para transportarlo).