Encontré esta receta en el libro que me regaló hace tiempo mi compañera y amiga Rocio. Se llama “Cuéntame tu receta” y está escrito por Gonzalo Aurioles Bentabol. Tiene bastantes textos curiosos intercalados con las recetas.
Este plato está indicado para las gambas –frescas si es posible- pero de pequeño tamaño, las arroceras, o bien cuando ya tienen poca presencia por estar dañadas. La puse como entrante en fín de año y en casa les encantó.
Ingredientes: 1 ajito, 6 gambas por persona, coñac-magno o Brandy, un poco de caldo de pescado (tal vez no sea necesario), y algo de tomate frito (casero, porfa).
Elaboración: Se pelan las gambas y se separan la carne de las cabezas y la piel. En una cazuela con un chorro de aceite se fríe el ajito y antes de que se dore se sofríen también las cabezas y pieles de las gambas. Una vez que hayan perdido el color, se retiran las cabezas y las pieles y se tiran a la basura.
Ser ponen a sofreír las gambas en este mismo aceite anterior, se dejan un par de minutos (fuego medio) y se les añade un poco de tomate frito. Si quedara espeso, se puede añadir algo de caldo de pescado o agua, pero a mí no me hizo falta.
Se deja que haga chup-chup un par de minutos. Para finalizar, se echa un chorro de coñac y se flambea (aconsejo desconectar la campana extractora). Servir enseguida. Está para mojar pan, lo afirmo en nombre propio y de mi familia.