Creo que la cocina siempre ha tenido muchos héroes o mejor dicho, muchas, muchísimas heroínas. Pero al menos a Teresa Montero, de 80 años, se lo han agradecido formalmente, y eso me parece una muy buena noticia. Todavía a su edad, sigue controlando lo que se guisa en la cocina de la Venta “El Soldao”, a la que ha dedicado su vida.

Situada en la carretera de Medina Sidonia con Benalup-Casas Viejas, (Cádiz), fue fundada en 1957 por José Ruiz Canales, natural de la provincia de Jaén, llegado a las tierras gaditanas para hacer el servicio militar. Tras licenciarse, trabajó en el campo, donde se le conocía como “el soldao”, dedicándose a la compra y venta de comestibles entre los vecinos. Pero conoció a Teresa, se casó con ella, y juntos pusieron en marcha la Venta “El Soldao”. Pepe “el soldao” murió hace ahora 22 años.
En el libro Cádiz Venta a Venta (Elena Posa, Diputación de Cádiz, año 1999), se hace un recorrido turístico por más de 300 ventas. De la Venta Pepe “El Soldao” se dice que “es una antigua venta familiar arraigada en quehaceres campestres y rodeada de corrales con gallináceas, y que mantiene una temperatura agradable junto a la carretera vecinal. Los muros ostentan algunos galardones de concursos de ganado vacuno, pero las excelencias de la casa residen en la caza. Faisán, venado, perdices, conejos, todo está suculento, aunque los primeros merecen mención especial. Se sirven guisados, -con papas- o en arroz”.

Dice también el libro que el pan que en la venta se fabrica se vende a varios kilómetros a la redonda, y que su comedor conserva su estilo de venta antigua. Y por último, alaba el ambiente, el trato y la comida.

«Pollo con tomate y arroz con pollo», declara Teresa que es su especialidad. Por la venta han pasado diversas personalidades del mundo de la política, de las artes y del espectáculo. Dicen que el Nobel García Márquez comió con las manos el pollo –campero por supuesto- que preparó Teresa.

Una cocinera premiada con la medalla al Mérito en el Trabajo, tras sesenta años tratando con carnes, verduras y cazuelas, es sin duda una gran noticia. Hace sesenta años no existían neveras combi, vitrocerámicas, hornos microondas, extractores o instalaciones de gas. Y Teresa Montero ha sobrevivido a los tiempos más duros de la cocina de nuestras ventas de carretera, alimentando tanto a su clientela como a la propia leyenda de la Venta “El Soldao”, y criando al mismo tiempo a sus once hijos. Mujer tenía que ser.