No solo hemos recuperado y modernizado el más popular de nuestros edificios emblemáticos sino que además hemos conservado Los recuerdos de tantas vivencias ocurridas en él desde su construcción. La plaza siempre estuvo unida a la vida de los gaditanos; en ella vibraron penas, alegrías, estrecheces, deudas, fidelidades y tal vez soledades. Hoy volverá a estar más viva que nunca.

Este tanguillo interpretado en 1905 por el coro de Los Anticuarios (corregidme si me equivoco) canta a una anterior remodelación del mercado.

 

“A la Plaza de Abastos de esta gran población/ Piensa el ayuntamiento hacerle una renovación./ Van a hacer una montera de cristales de colores/, Un terno de raso verde a todos los vendedores/. Al suelo ponerle alfombras y a cada sacador/ Un sombrero de tres picos, su levita y su bastón./ A los carniceros y recoveros van a vestirlos de terciopelo/ Y a los que ponen los baratillos los vestirán de carne membrillo. /A los que frien los churros para que estén elegantes/ Calzones cortos de seda, sombrero de copa y guantes./ Y al cobrador de la renta le pondremos un pararrayos/ Y unos zapatos de orillo porque le duelen mucho los callos”.