Este artículo me lo envía mi amiga y dietista Luisa María Muñoz Salvador, presidenta de la Asociación de Dietistas de Extremadura. Hoy he extraído este interesantísimo artículo suyo dirigido a la alimentación de nuestros niños. Espero que lo lean muchos padres. Mil gracias, Luisa María.
Recomendaciones:

Hay una serie de pautas generales que son aconsejables seguir a la hora de las comidas para que los niños aprendan a alimentarse de forma equilibrada y este aprendizaje sea constante en el tiempo. Estas pautas son las que se exponen a continuación:
1.- Es importante crear una rutina a las horas de las comidas. Por ejemplo, crear el ritual de poner la mesa, hacerlo siempre en el mismo espacio y con los mismos cubiertos, da seguridad y evita la distracción.
2.- La presentación y elaboración de los platos es importante. Deben prepararse comidas apetecibles, agradables a la vista y de sabor suave.
3.- Los nuevos alimentos o los menos apetecibles se presentarán con otros más agradables y familiares para poder así intercalar unos con otros. La variedad es necesaria y no negociable.
4.- Las cantidades de comida deben ser pequeñas para que sea más fácil terminarlas y así poder felicitar a los niños cuando terminen. Ese refuerzo positivo hará que su conducta se repita. No hay que olvidar nunca recordarle lo bien que come cuando así lo haga.
5.- Si no quieren más porque no les gusta demasiado pactaremos una cantidad mínima adecuada y cuando se cumpla, retiraremos inmediatamente ese plato.
6.- Si el niño está más inapetente de lo habitual, comprobaremos las posibles causas y no le forzaremos a comer más.
7.- Entre bocado y bocado un sorbito de agua ayuda a pasar la comida. Una vez que el niño maneja los cubiertos le pediremos verbalmente que coma, sin tener que darle de comer.
8.- También hay que cuidar la duración de las comidas. No es aconsejable tener al niño más de 45 minutos en la mesa.
9.- El adulto debe mostrarse firme y sereno en todo momento. Debe mostrar un modelo de conducta de persona que disfruta comiendo y a la vez le acompañaremos sin poner presión. Es importante que las comidas se vean como un momento agradable y donde la familia aprovecha para reunirse y poder conversar.
10.- Después de una buena comida es aconsejable un pequeño premio agradable (no material) para que el niño aprenda que lo ha hecho bien.