Acaban de incorporarse al equipo. Pertenecen al diseño más actual y joven de los que habitan las cocinas. No hay más que verlos. Sus colores rojo y verde resaltan entre los demás utensilios. Son de Casa, una franquicia que comercializa artículos de decoración de hogar, cocina y baño. Tienen un precio muy asequible (7,99 euros lo dos) y son de la marca Syliss essentials. Pero bueno, son un simpático juego de peladores de tomate y de patata, en rojo y verde respectivamente.
 
Todo empezó con el guiso de ternera de María José. En este post, un comentario aludía a la posibilidad de que algún tomate de este plato no hubiera sido sometido a peladura previa al sofrito y esta sospecha había que investigarla desde Asuntos Internos. Por cierto, mi cuñada, la cocinera, me aseguró que no, que esta ternera no lleva tomate, sino pimientos rojos. Aclarado el misterio, el caso es que la idea de tener un buen pelador especialista en tomate me atrajo desde el primer momento, pues me veo obligada en multitud de ocasiones a tener que escaldar los tomates en agua hirviendo, con el tiempo que eso lleva.
 
Esta tarde-noche, estos peladores han debutado en mi cocina, pues tuve que pelar tomates para un sofrito y una patata para la base del guiso (ya diré cual). Ambos han superado satisfactoriamente la prueba y han entrado como becarios en la plantilla de Comeencasa, cada día más numerosa. No obstante, aquí los haremos fijos enseguida. Los peladores, como los trabajadores en general, deben tener formación –mis peladores la tienen en origen, en su fábrica suiza-, pero luego tienen que “hacerse”, que madurar en su profesión hasta adquirir experiencia. El salario, aparte de la inversión realizada en su compra, es formar parte de un proyecto gastronómico humano donde todos los cacharros son importantes, porque la cocina está llena de vida. Gracias a mi seguidor por haberme aconsejado la compra.
 
(Dedicado a Sara, la becaria que comparte con nosotros penas y alegrías laborales).