Los comentarios de Sebastián Aragón (Chano) (Enólogo y gerente de Bodegas Manuel Aragón de Chiclana) mientras dirigía la cata el pasado sábado 29 de agosto en la visita de comé a Chiclana, me resultaron de lo más interesante:

Sobre los vinos chiclaneros:Los vinos de Chiclana, pertenecientes al marco de la Denominación de Origen de Jerez aunque con un estatuto especial, han visto reducida la superficie de viñas, a causa de la presión urbanística. De tal modo, que desde 1985 quedan en el término chiclanero solo 7 bodegas, que según cuenta Chano, actúan como un grupo de amigos más que de competidores. Producen vinos finos, olorosos y moscatel sobre todo. Hoy la moda va por los vinos tintos. Y Chiclana se vende por otras cosas: playas, clima, tiendas….también se han perdido las huertas que lindaban con los viñedos, de las que el agricultor sacaba de todo para su casa.

El fino de Chiclana es amanzanillado (a diferencia del vino de Jerez o de El Pto. de Sta. María), debido a la humedad chiclanera). El 80% de su producción se queda en España, y el 20% viajará a Alemania, Francia, Inglaterra e Italia.

En Chiclana, tradicionalmente se produjeron vinos blancos, pero en el siglo XIX, el Marqués de Bertemati fundó, a seis kilómetros del núcleo urbano, la Colonia Vinícola de Campano, un ensayo de modernización agrícola aplicando los adelantos tecnológicos de la segunda revolución industrial. La colonia obtiene en 1895, una medalla de oro en la XIII Exposición Universal Vitivinícola de Burdeos con uno de sus caldos: el vino tinto «Rouge Royal».

El vocablo pago hace referencia a un trozo de terreno rural, al menos en Chiclana. Cada pago tiene su propio nombre.

Actualmente en la provincia no queda una sola alcoholera (para la destilación), sino que la más cercana se encuentra en tierras manchegas. Castilla la Mancha es quien lidera actualmente el mercado de los vinos en España. Los orujos se utilizan para fertilizar las viñas, por sus propiedades.
El origen del nombre de la Bodega -Sanatorio- se debe a su cercanía con un sanatorio para tuberculosos, cuyas ventanas eran muy parecidas a las del edificio de la bodega. El establecimiento cultiva un modelo de bodega abierta al público: compra de vino, charla, degustación, incluso cante flamenco…
Las pocas bodegas que existían en la ciudad de Cádiz hasta el año 1976, se surtían de los vinos chiclaneros.
(La foto ha sido tomada por La Voz de Cádiz)

(Seguiremos….)