En estos días me han contado tres cosas relacionadas con la cocina de base, que aunque aún no he comprobado, las escribo por si a alguien le sirven:
PRIMERO: Que el remate para cocer bien el marisco es añadir laurel al agua de la cocción…
SEGUNDO: Que los macarrones –u otra pasta- ya cocidos se conservan dos o tres días más en la nevera, cubriéndolos de agua y añadiéndoles un chorro de aceite…
TERCERO: Que igualmente los macarrones se cuecen mejor con media cebolla en el agua de la cocción.
Si alguien ha experimentado estas hipótesis trascendentales que lo diga por favor.
Y lo que sí estoy comprobando este verano es que los tomates –concretamente los de la variedad rama- vienen cada vez de peor calidad. Cada vez que me pongo a freir tomate tengo que extraer del perol uno o dos vasos de agua para dejar la salsa más o menos presentable. Y en el gazpacho, parece que he añadido agua, por lo líquido que resulta. Por cierto, la semana pasada los tomates procedían de Holanda, eso dijo el frutero. Yo flipo…. ¿Ante quién debería protestar por la mala calidad tomatera?