Se supone que estamos en un blog de cocina, pero esta entrada va de costura y arreglos. Con un pantalón vaquero desahuciado por viejo hemos hecho esta funda de sombrilla gaditana. Y es que el año pasado la vimos en la playa de Cádiz y nos gustó mucho la idea.
Es tan fácil como cortar el viejo pantalón por la mitad, es decir, separar ambas piernas y coser los bordes, aunque en esta ocasión le hemos añadido un trozo de tela para darle mayor longitud, además de confeccionar un asa para colgar.
El caso es que nos ha quedado tan bien que en esta funda caben dos sombrillas, junto con el tornillo que sirve para fijar el palo en la arena y que afianza la instalación. Al fin y al cabo, por aquí estamos acostumbrados a levantes y ponientes un día sí y otro no.
La tela vaquera es sufrida y resistente, condiciones necesarias para dar protección a estos parasoles no solo durante su transporte (más o menos corto a la playa) sino también en su almacenaje durante el resto de temporada. Espero que a alguien más le sirva esta idea, y no tire sus viejos pantalones vaqueros.