Dice hoy La Voz de Cádiz que dos clicks de ratón desdibujan las fronteras gastronómicas. Creo que lleva razón el periodista. Otra cosa es que el puchero elaborado en Nueva York sepa a nuestro puchero. Ayer un estado yanqui buscó en este blog la receta del dobladillo gaditano. ¿habrá conseguido este internauta conservas de Barbate y un tomatito decente para que este montadito se parezca al de Cádiz?

Ayer martes día 24 este humilde blog fue invitado a sentarse como ponente en una mesa redonda para tratar de la influencia de los medios de difusión de la gastronomía, sobre todo del uso de internet. El acto estaba enmarcado en la recién estrenada Aula de Gastronomía del Doce, todo ello bajo el proyecto Cádiz Gusta. Bajo la moderación de Mariano del Río, opinaron José Luis Flores (Grupo Gastronómico Gaditano), Juan Ramón González Higuero (Jefe de Cocina y bloguero de La Voz de Cádiz) y una servidora. Causas urgentes impidieron la asistencia de nuestros queridos amigos del blog de cocina Tubal: los echamos de menos.

Y la conclusión general del debate fue que el origen de las recetas perdía su verdadera identidad, pues durante mucho tiempo han ido viajando a través del tiempo por el boca a boca, o de cocinero a cocinero, al menos dentro de un cierto radio de acción, condicionado finalmente por los propios ingredientes autóctonos.

Creo que se empieza a cocinar según las enseñanzas maternas (o familiares), y que luego estas habilidades culinarias de van enriqueciendo en el día a día, pues cocinar es una actividad totalmente viva. No obstante siempre pervive la impronta gastronómica personal. No hay dos comidas que sepan igual, ceteris paribus (como dirían los economistas pijos).

Y por último, desear el mayor éxito al proyecto nacido de la investigación de Manuel Ruiz Torres sobre la Gastronomía Gaditana del Doce, que, además de recuperación patrimonial y cultural, nos está demostrando ser una cocina sana, sabrosa y variada. Ojalá que se convierta en un revulsivo como marca del Cádiz doceañista, y un ejemplo a seguir de cocina saludable para los fogones actuales.

La cocina tradicional para mí ha sido la que me transmitió mi madre, basada en legumbres, pescados y verduras frescos; el resto de productos, limitados. Y aunque eso no significa que pruebe otras opciones, este estilo de alimentarse además se considera idóneo. Medios de comunicación escritos y audiovisuales están derribando muros de identidad gastronómica. Ahora queda recuperar todo lo bueno que hemos perdido de la cocina, por no sentarnos a la mesa con las tareas gastronómicas hechas.