Comedor gratuito de Móstoles
Hay que distinguir entre los conceptos beneficencia y acción Social. La primera actúa en las necesidades humanas puramente materiales. El segundo concepto, más amplio, trabaja sobre la dignidad y el desarrollo del hombre. Hoy las modernas teorías de la solidaridad y el voluntariado se centran en la llamada acción social.
Pero cuando no se llega a fin de mes porque todos los miembros de la familia están parados, y no entra ninguna nómina por escasa que sea, pues aparte de ser complicado hacer la compra, no creo que salga bien el guiso con tanta penuria e incertidumbre. Entonces, lo apremiante es cubrir una necesidad primaria, tapar el agujero surgido inesperadamente en el tejido del bienestar de los últimos años.
El Ayuntamiento de Móstoles, ha tenido una idea de sentido común. Ha creado un comedor para los ciudadanos empadronados allí que carezcan de recursos económicos, es decir, que vivan una situación de pobreza extrema, sin ingresos, debido al desempleo originado por la crisis, y cuya cifra se estima en 4.000 personas. Creo que estas personas, al menos tomarán una comida saludable al día, y su vida será algo más llevadera. Espero que esta situación sea pasajera.

Los niños hablaron de la talega

En Punta Umbría, solemos tomar pescaíto frito en el Bar Antonio, junto a la plaza de abastos. Son ya muchos años comiendo allí –choquitos fritos por ejemplo, que me encantan-, y conocemos al encargado, a los camareros y a la cocinera, a la que antes de marcharme del bar entro a saludar en su habitáculo de freidoras y planchas.

La última vez que estuvimos por allí, me comentó que había leído en mi blog lo de la talega, y que se lo había comentado a su hijo, alumno de primaria. El caso es que al niño le interesó tanto el tema, que lo propuso para comentar en su clase, y el profesor organizó un debate sobre las ventajas de utilizar esta bolsa de tela para el pan, ahorrando bolsas de plástico.
Total, que esto tan tonto del Club de la Talega ha servido para que unos niños sepan que pueden hacer un mundo mejor desde sus propias casas, mediante una cosa que lleva inventada muchos años. Aquello me encantó y me dió ánimos para seguir escribiendo.