Esta receta la encontré en internet. Necesitaba una preparación que me sirviera para tomarla al día siguiente, y ésta lo ha sido. Los filetes de salmón los tenía congelados en espera de tiempos mejores. En casa les ha encantado, es fácil y sana. Yo le añadí alguna verdura.

Ingredientes para cuatro personas:

3-4 filetes de salmón de la cola. (Tamaño no demasiado grande, para que quepan en la cazuela). Un vasito de vinagre bueno y suave. Medio litro de caldo de pescado casero (el mejor), una cebolla grande, aceite de oliva y sal, miel artesana, y guisantes frescos, opcional.

En una cacerola o cazuela ancha, ponemos 5-6 cucharadas soperas de aceite de oliva, calentamos y pochamos la cebolla en rodajas, hasta dorarla (sin quemarla). Añadir el salmón, cuidando de que no monte uno sobre el otro, dorándolos por un lado y por el otro, tres minutos en cada lado. Añadir el vasito de vinagre y el caldo de pescado, tapar y dejar cocer 5 minutos a fuego medio, con los guisantes frescos pelados.

A continuación, poner encima de cada filete una cucharadita de miel y dejar cocer 3-5 minutos, hasta que se integre la miel en la salsa, y rectificar de sal. Sacudir la olla, para evitar que se pegue y que se destroce el pescado.

Al día siguiente, se calienta en el horno microondas y está riquísimo. Lo más difícil es saberlo emplatar, de modo que quede presentable. Pero para eso están los profesionales.