Acabaron las olimpiadas y acabamos también cansados de ver al Nadal apurando la pista, a los atletas exhaustos y a los Gasol sudorosos de tanto rebote en la cancha. Y es que conseguir medalla no es ninguna tontería.Tampoco lo es en la cocina.
La ensaladilla de gambas, con auténticas gambas frescas, es igual o mas difícil de conseguir. Por eso, cuando las encuentro en el mercado, me las llevo aunque sean de pequeño tamaño, y en cantidades cercanas al medio kilo, para congelarlas en casa, y reservarlas hasta que decida cocerlas, pero sé que no tienen conservantes ni congelantes y además su sabor será exquisito.
Total, que esta ensaladilla de gambas tiene su mérito: cualidades físicas y entrenamiento en la cocina. Aquí van los Ingredientes para 5-6 raciones:
1 patata mediana y nueva por persona, la mitad del peso de las patatas de zanahorias, ½ kg de gambas frescas pequeñas, mayonesa y punto.
Se hierven las gambas en agua con su sal, y se sacan con unl nuevo hervor. Las gambas se reservan y se pelan. El agua se utiliza de nuevo para hervir las patatas peladas y troceadas y las zanahorias raspada la piel y troceadas. Será suficiente con unos cuarenta minutos de fuego medio.
Cuando estén, se escurren, y se colocan en un bol redondo, añadiéndole las gambas peladas enteras o picadas al gusto, y ya solo queda añadir la mayonesa, que se hará con las patatas calientes, éste es el hándicap para que salgan con medalla de oro. De ahí a la nevera, cuando se enfríe un poco. ¡Pedazo de ensaladilla, a pesar de lo simple de su elaboración!. (Se le pueden añadir pimientos morrones y aceitunas).