Y es que María José lleva varios meses inactiva en cuanto a estrenar recetas, debido a la preparación de sus oposiciones, que le han ocupado mucho tiempo y que debía compaginar con su trabajo y su casa. (Durante este tiempo ha seguido cocinando a diario). Pero ella ha podido con todo y ha aprobado, por lo que ya es una profesora de secundaria con plaza, es decir, todo un personaje.
Mi cuñada ha sido siempre la mejor cocinera de la familia, ya que nunca tuvo miedo en experimentar ni alterar las recetas, adaptándolas a su gusto. Además, en los últimos años ha ido modernizando su estilo de cocina, dedicándose mucho más a la elaboración de pescados en lugar de carnes, como sería de esperar dado su origen extremeño.

Es bueno evolucionar en la cocina, siempre que sea hacia estilos más sanos, descubriendo al mismo tiempo nuevos productos y elaboraciones. Lo malo es la tendencia nefasta hacia el precocinado, que, aunque ahorra trabajo, no nos traerá nada bueno, estoy segura.
En resumen, María José nos ha preparado el clásico calamar en su tinta, acompañado del arroz blanco o más bien a la cubana, para darle un mejor sabor, y lo hemos bautizado calamares en blanco y negro. Creo que ahora, más libre tras haber salido de sus exámenes nos aportará más de un plato sano, casero y riquísimo. Gracias y enhorabuena por tu éxito.