Es muy sencillo de preparar, pero su éxito radica en la armonía de las fresas, el vinagre y el azúcar. Puede prepararse en una batidora corriente o en termomix. Se trocean todos los ingredientes, dejando arriba el tomate. Se deja macerar todo 24 horas, (aunque podría consumirse al instante). Transcurrido el tiempo, trituramos (a tope) y pasamos por un colador o chino, ponemos a punto y decoramos con una fresa troceada.
(Queda algo espeso, lo que puede dificultar colarlo).

Este gazpacho, es una variedad del que aprendí hace años en la Escuela de Hostelería de Sevilla, en un curso de cocina de verano, bajo el nombre de salmorejo de fresas. Su sabor es muy especial y también sus propiedades, por reunir las del tomate y de las fresas. No lleva ningún otro aliño y su color rojo es espectacular.

Ingredientes:
750 g. De tomates
200 g. de fresas
175 cl de aceite de oliva virgen extra
40 g. de pimientos rojos
16 g. de vinagre de jerez
Azúcar para corregir y sal.