Siempre estamos insistiendo en este blog en la necesidad de consumir verduras diariamente, en almuerzo y cena si es posible, para acompañar tanto al guiso de legumbres como al estofado o al plato de proteína. La verdura es imprescindible para alimentarnos correctamente y sobre todo para no ganar peso.

El único problema es que cuando esta verdura se prepara como salteado, (judías verdes, coliflores, espárragos verdes, etc.) hay que acordarse de la cocción previa a su preparación. Y si al llegar a casa a comer resulta que se nos olvidó hervir la verdura, pues ya no tenemos ni tiempo ni ganas de ponernos, y los pobres espárragos, coliflores o judías verdes se quedarán aburridos en la nevera.

Pero, siempre nos quedará el tomate para desempeñar el papel de la verdura partenaire de nuestro primer plato. La variedad rama, para freír y sofreír, da paso al tomate Raff, auténtica pata negra del tomate, con origen en Mazarrón y que resulta exquisito para tomar crudo, además de tener una larga duración. 

Pero son cada vez más las variedades de tomates que se están cultivando, sobre todo en tierras de Almería, además de recuperar tomates autóctonos y de temporada, lo que suponen auténticas joyas de la tierra.

Lo dicho: siempre hay que tener tomates en casa, porque tras un breve lavado debajo del grifo, se aliñan y se consumen sobre la marcha.