No solo de recetas vive la cocina, también de conocimientos. Por eso, mi marido y yo hicimos de intrépidos corresponsales y fuimos a visitar una de las cuatro salinas que aún sobreviven al tiempo en la provincia de Cádiz, desde la época romana: la Salina de San Vicente, situada en la Carretera de la Carraca en San Fernando (Cádiz). La excusa fue que había que comprar sal, pues solo consumimos la de allí, presentada en sacos de 25 kilos, con el que surtimos a toda nuestra familia por un precio irrisorio y durante casi un año.

Ni que decir tiene que esta sal, al ser obtenida por el método tradicional tiene muchas más propiedades que la sal que se encuentra en el mercado, ya que además del cloruro sódico en su mayor pureza, contiene prácticamente la totalidad de los elementos presentes en la tabla periódica. En los procesos industriales de obtención de sal se pierden esos otros elementos tan necesarios, y que aportan un sabor que es infinitamente mejor. Allí se obtiene sal gorda (sobre todo para usos industriales y para limpieza de lavavajillas y lavadora), sal fina (que es nuestra sal gorda de siempre) y también una especial llamada Sal de hielo, que es la “pata negra de la sal”.

Solo comentaros que una de las actividades de una salina como ésta es la realización de “despesques”, o despesca tradicional del pescado criado en los esteros mediante red, que luego podrán degustarse cocinándolos de manera tradicional sobre ascuas de leña. Se trata de una actividad de ocio para visitantes.

Espero que este tema os parezca interesante. Para mí visitar la salina es un placer, porque me permite respirar de otra manera, y disfrutar de un olor natural a marisma. Creo que una excursión para escolares es muy aconsejable puesto que pueden aprender procesos que perviven en el tiempo, como es la obtención de la sal, tan necesaria en nuestra alimentación.

Por último, agradecemos al personal de la salina su amabilidad en atendernos, mostrarnos sus instalaciones e informarnos de todas sus actividades. Gracias a ellos, nuestro blog ha adquirido un poco más de cultura.