Los vaqueros nos aprietan y empezamos a tener remordimientos con el peso. Pero claro, esto de adelgazar no es dicho y hecho, sino que necesita su tiempo, una buena combinación de dieta y ejercicio, y lo más importante de todo, un convencimiento mental que nos eduque en la mesa, y nos haga sentirnos héroes de la disciplina y la perseverancia, a la vez que mucho más atractivos para nosotros mismos.

Son muchos factores los necesarios para adelgazar y adelgazar bien, sin poner en peligro la salud. Para eso están los médicos, que nos marcarán las dietas ya organizadas. Hoy solo quiero llamar la atención sobre una verdura que sirve para desencadenar el adelgazamiento: la alcachofa. Y por eso, os daré la dieta del primer día, del régimen que hice hará unos cinco años, dirigido por mi médico de nutrición, con un gran resultado.

Espero poder publicar las recomendaciones sobre cómo adelgazar comiendo, y bien, de la mano de la autora, la doctora Cruz, de la Clínica Roch, que me lo tiene prometido.

Así, el almuerzo consistió en alcachofas guisadas y pescado a la plancha, y de cena, sopa de verduras y yogur desnatado. No he mencionado el desayuno (ver mi desayuno ejemplar en la sección de cuestiones con mucho tomate) y la merienda (con un vaso de leche o un yogur).

Solo pretendo subrayar el valor diurético de las alcachofas, hecho que vosotros mismos podéis comprobar. Y, sobre todo, acudid al médico cuando queráis adelgazar más kilos de la cuenta, porque además, os enseñarán a comer para manteneros.