Ingredientes: Para 3-4 personas:

– Una bandeja de ragout de tenera (a ser posible gallega), de 400-500 gramos (troceada).

– Una cebolla grande.
– Un pimiento verde de freir.
– Dos-tres zanahorias.
– Un tomatito (opcional, y pelado).
– Laurel, y medio vaso de vino fino.
Patatas: 1 mediana por persona, salen lo justo.

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– En un perol de los antiguos de hierro voy haciendo el sofrito: en aceite de oliva virgen extra, troceo la cebolla, el pimiento, el tomate y la zanahoria. Todo ello al principio fuerte, y luego a fuego medio. (Y voy controlando el tiempo, como unos veinte minutos aprox.)

En la cacerola que vaya a emplear, aparte, voy rehogando la carne a fuego lento sobre aceite, incluso vertiendo un poco de vino. (No pasarse con el aceite). Se trata de dorarla un poquito solamente. En tanto, ya tendré listo el sofrito, que pasaré por la minipimer.

– Añado el puré del sofrito a la carne, ya dorada, con el vino y el laurel. Puedo permitirme la licencia de añadir un poco de agua, pero no mucha. La carne la tendré como una hora cociendo a fuego medio-bajo, tras cuyo tiempo añadiré una patata por persona, troceada convenientemente y su sal, dejándole cocer otros treinta minutos, suficientes para que estén tiernas.

– Lo más llamativo de esta preparación es lo bien que huele en la cocina, señal de que estamos haciendo una verdadera y pequeña obra de arte. (El aroma lo dice todo).

La salsa de este estofado debe ser muy espesa, y por supuesto, este plato está pensado también para comer al día siguiente, sirviendo cada ración y calentando el plato en el microondas, porque los que están en la mesa están impacientes.