Según me dicen en casa, mis pimientos asados están de lujo. Aunque se venden los pimientos asados solo para aliñar, yo prefiero hacerlos en casa aunque dén bastante trabajo, pues saben mucho mejor. Mi madre incluía en el asado algún que otro tomate a la vez que los pimientos. Todavía recuerdo aquellos pimientos que nos encontrábamos en la mesa al volver al mediodía de la playa en verano, eran los mejores. Está claro el cariño que ponía en hacerlo.

Ingredientes:
– 3 pimientos rojos y 2 verdes de asar.
– Una cebolleta.
– Sal, vinagre y aceite de oliva virgen extra.
– Y una lata de melva de calidad.

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Asar los pimientos en el horno, a una temperatura de 180 º, colocados sobre la bandeja y poniéndoles debajo papel de horno para ensuciar lo menos posible. El tiempo aproximado son dos periodos de 20 minutos cada uno, y al terminar cada uno de ellos cambiar la postura de los pimientos.

Al acabar el tiempo total, cerrar el horno y dejar los pimientos en el horno hasta el dia siguiente o bien introducirlos en una fiambrera hermética, para que suden. Luego, quitarles la piel y cortarlos a tiras, colocándolos en un bol redondo. El aliño es a base de cebolleta picada, sal, vinagre de Jerez y aceite de oliva virgen extra.
Por último, añadir el contenido de la lata de melva, sin mezclar los aceites.

* Evidentemente, los que estén a régimen, deberían racionar el aceite.